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Construye el business case que convierte tu innovación de producto en proyecto aprobado.

Tienes las ideas y la data. Te falta el sistema que vuelve rápida y ordenada su aprobación.

Mujer trabajando sola en una mesa larga de sala de juntas, con gráficas junto a su laptop durante el Proceso magiKC

No es que no tengas tiempo. Es que te falta el sistema que impide que la innovación se posponga.

Llevas años leyendo, tomando masterclasses, y hasta contrataste a alguien que te trajera el pipeline de tendencias armado. No es falta de voluntad, de talento ni de experiencia.

Y aun así este año se te fue otra vez. No hubo errores: un lanzamiento se atrasó, un proveedor falló, en el trimestre la prioridad fue sostener la calidad, y la innovación se recorrió al año siguiente o indefinidamente.

En diciembre te van a pedir resultados. ¿Cuál es la innovación que estás generando?

Lo que falta no es tiempo ni ganas. Es un sistema de gestión de la innovación con calendario propio, que no dependa de que tú lo empujes. Sin él, cada avance vive mientras tú lo sostienes, y el día que sueltas, se apaga. Por eso cuando miras hacia atrás no encuentras nada que se haya quedado.

¿Por qué sigues siendo tú el que le traduce cada avance a dirección general?

Porque tu equipo sabe ejecutar y todavía no sabe defender. Cuando una idea suya llega a otra área, se cae, y entonces subes tú a explicarla. Eso te convierte en el cuello de botella de tu propia área.

Hay algo que te dices más bajito. Miras diez años hacia atrás y te reconoces muy bueno ejecutando, pero no creando sistemas nuevos. Ninguno de esos años dejó algo que fuera tuyo. No has dejado un legado.

Mientras tanto los errores se pagan aparte. Una prueba en planta cuesta entre 100 y 200 mil pesos, así que un análisis técnico mal hecho arranca en $200 mil, y ese número sí sube hasta dirección.

El puesto no se pierde de golpe. Se erosiona conforme los resultados no llegan y el presupuesto no se justifica.

Te vendieron la tendencia y te dejaron el problema de implementarla.

Pagaste un estudio de tendencias y llegó bien hecho. Te dijeron cuál es el hueco de tu portafolio y qué está pidiendo tu categoría. Perfecto. Ahora desarrolla prototipos, costea la línea, consigue proveedores, calcula rendimientos, pelea el presupuesto y véndelo adentro.

Eso nunca venía incluido. Lo que te faltaba era estructura y procesos internos, y no te lo ofrecieron.

Te dicen: esta es la metodología. Y se lavan las manos.

Por eso sigues atascado, y no por falta de ideas. Tienes las ideas y tienes la data. Lo que no existe en tu empresa es la ruta que convierte la idea en un desarrollo de nuevos productos que te lleve a proyectos aprobados y al lanzamiento de productos.

Doce semanas, tres sprints, y un caso real que sale de tu empresa.

No solo se estudia la ruta. La pruebas dentro de tu empresa, con un proyecto real tuyo, desde la primera semana.

El Proceso magiKC pasa por tres perspectivas técnicas distintas:

  • Dirección de Innovación. Lanzando producto desde 2009 dentro de multinacionales de consumo.
  • Dirección de Proyectos. Certificación Black Belt en Six Sigma y experiencia en proyectos de capital dentro de la industria automotriz y de alimentos.
  • Psicología Organizacional. Trabaja con quien sostiene el proyecto para que encuentre voz propia al proponer y defender su idea.

El servicio incluye además una prueba que identifica en qué habilidad blanda te toca trabajar.

  1. Sprint 1 · EJECUTA (semanas 1 a 4).

    Sales sabiendo cuál es el freno real de tu área, validado con datos y no con intuición. La base es analizar, crear y experimentar.

  2. Sprint 2 · ACELERA (semanas 5 a 8).

    Un proyecto real de tu empresa queda documentado, con roadmap y matriz de riesgos, listo para mostrarse ante dirección general. Llegas a esa junta sabiendo que el sí ya es tuyo antes de abrir la puerta.

  3. Sprint 3 · LIBERA (semanas 9 a 12).

    El sistema queda documentado y transferido a tu equipo, con KPIs alineados y el business case defendible. Te conviertes en catalizador de innovación. Y un día ves a tu equipo defender su propio trabajo sin que tú estés enfrente. Ahí se nota.

Esto es lo que hemos logrado.

Una empresa regiomontana de dulces y confitería lanzaba el 37.5% de las ideas que evaluaba en su proceso regular; con este recorrido, el 77% de sus mini business cases llegó a lanzamiento.

En una líder de producción de salsas y aderezos para la industria restaurantera, de 100 ideas de business case, 78 pasaron a desarrollo y 21 llegaron al mercado.

El caso de éxito y el crédito son tuyos.

Las demás consultorías entregan un documento con su logo y se llevan el caso publicable. Ese es su modelo comercial: viven de exhibir los proyectos que hicieron, y no cuentan cómo lo implementó su cliente.

Aquí el sistema que convierte la idea en un business case lo construyes tú, con tus recursos y dentro de tu empresa. Cuando llegas con tu comité, el trabajo es tuyo y el crédito también.

Y como consecuencia de haberlo estandarizado, dejas de pastorear a tu equipo y empiezas a dirigirlo. Te conviertes en líder reconocido.

En 2017 una pyme automotriz de Guanajuato entró sin departamento de investigación y desarrollo. Doce personas y tres líderes con capacidad de decisión generaron 300 ideas para aplicar robótica en sus instalaciones, de ahí salieron dos casos de negocio radicales, y el departamento quedó instalado. Sigue operando sin nosotros.

Si no estás listo para enfrentar a tu dirección general con números reales, no entres.

Esto es mandatorio: en el Proceso magiKC hay checkpoints verificables. Uno de ellos es la minuta que acredita que presentaste el sistema al equipo de liderazgo de tu empresa. Para nosotros es esencial. Si dejas de caminar, se para la colaboración.

Por eso aceptamos solo seis proyectos al año, no más.

Si en tu empresa ya existe un área que genera proyectos de innovación industrial o de producto, o al menos una persona capaz de levantar un project charter de producto nuevo, ya vas de gane. Escríbenos y definimos por dónde te conviene entrar.

Mujer de espaldas presentando un proyecto frente a un comité sentado a la mesa

No te prometemos el ascenso. Ese te lo ganas tú, y prometerlo sería mentirte. Lo que sí hacemos es caminar contigo hasta que tengas con qué demostrarle a tu dirección, y demostrarte a ti, que ya estás operando en el nivel que quieres ocupar.

F.A.Q.
Lo que preguntan antes de aplicar

Desde cómo apruebas. La primera semana se va en encontrar tu cuello de botella real, y no son las ideas. Si el freno estuviera ahí, tu pipeline ya estaría lleno.

En quién hace el trabajo y de quién es el crédito. Otra consultoría en innovación entrega el estudio y se retira con el caso publicable bajo el brazo. Aquí tú construyes el caso adentro de tu empresa, con tus recursos, y cada semana hay un entregable tuyo sobre la mesa. Frente a tu dirección general, el crédito de todo el trabajo es absolutamente tuyo.

La inversión es personal. Tu empresa no tiene relación comercial con nosotros, a menos que tú lo solicites.

No. El objetivo del tercer sprint es exactamente lo contrario: procedimientos y plantillas para que el sistema no dependa de una sola persona, empezando por ti.

Símbolo en púrpura de MagiKC, Centro de Inovacción
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